La Naturaleza y la Meditación

Comparto este teexto del maestro tibetano Sogyal Rimpoché, en el cual nos explica una manera activa de meditar observando la naturalez.

 

La naturaleza siempre es una fuente de inspiración inagotable.

Para sosegar vuestra mente dad un paseo por un parque al amanecer o contemplar el rocío de una rosa en un jardín.

Tendeos sobre la hierba, alzar vuestra mirada hacia el cielo, y deja que vuestra mente se expanda en su espaciosidad. Dejad que el cielo exterior despierte un cielo en el interior de vuestra mente.

Deteneros junto a un arroyo y dejad que vuestra mente se funda con su fluir, unidos a su murmullo incesante. Sentados juntos una cascada y permitir que ” su risa ” sanadora purifique vuestro espíritu.

Pasear por una playa y recibir de pleno en la cara el dulce aire del mar.

Celebrar el claro de la luna y utilizar su belleza para sanear vuestra mente.

Sentaos a orillas de un lago o en un jardín y, respirando sosegadamente, deja que se haga el silencio en vuestra mente, mientras la luna se alza lenta y majestuosamente en la noche despejada.

Todo puede convertirse en una invitación a la meditación: Una sonrisa, un rostro en el metro, la visión de una pequeña flor creciendo en la grieta de una acera.

Ofreced cada alegría y permaneces siempre despiertos “a las noticias que siempre llegan del silencio”.

 

Sogyal Rimpoché

“libro tibetano de la vida y de la muerte”

fotos: Sita Grau

“Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos”

Me he formado en Mindfulness, programa MBSR de Joan Kabat-Zinn con lo que comparto esta entrevista que le hicieron en el periódico de La Vanguardia.

 

Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular, investigador y promotor de ‘mindfulness’ en Occidente
Tengo 72 años. Catedrático de Medicina en la Universidad de Massachusetts. Llevo 47 años casado, 3 hijos y 3 nietos. Debemos aprender a vivir juntos con nuestras diferencias. La diversidad es una fuerza positiva. Me interesa la experiencia directa de la interconexión, pero no las creencias
Víctor Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
VÍCTOR AMELA IMA SANCHÍS LLUÍS AMIGUET

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La Vanguardia

Jon Kabat-Zinn, biólogo molecular, investigador y promotor de ‘mindfulness’ en Occidente
Tengo 72 años. Catedrático de Medicina en la Universidad de Massachusetts. Llevo 47 años casado, 3 hijos y 3 nietos. Debemos aprender a vivir juntos con nuestras diferencias. La diversidad es una fuerza positiva. Me interesa la experiencia directa de la interconexión, pero no las creencias
Víctor Amela, Ima Sanchís, Lluís Amiguet
VÍCTOR AMELA IMA SANCHÍS LLUÍS AMIGUET
“Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos”
Colab.LV | Foto: Xavier Cervera
“Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos”

IMA SANCHÍS 11/06/2016 02:29 | Actualizado a 11/06/2016 08:29 Lea la versión en catalán
El reto del científico
Se levanta a las cuatro de la mañana desde hace más de 40 años para dedicar una hora a la meditación y otra a la práctica del yoga. Yo salto como una pulga: “¡Quiero vivir, ver a los amigos!”.“ Diversión –me contesta con una sonrisa– etimológicamente significa salirte de tu ruta, y si estás enfermo o tienes problemas, es mejor que los resuelvas. Y sabemos científicamente que con la práctica de la atención plena podemos restablecer nuestro equilibrio mental y corporal, estimular la curación y el bienestar. Pero tiene razón, es muy difícil cambiar de estilo de vida”. Un reto que explica paso a paso ensu ya clásico Vivir con plenitud las crisis ( Kairós), que ha revisado y ha puesto al día con los nuevos estudios científicos.
Mi madre, que vivía conmigo, murió a los 101 años. Los últimos 25 años con ella fueron una delicia.

¿Por qué?

Era pintora y a medida que envejecía experimentaba el mundo como Monet: veía formas de luz que la mayoría no observamos. Mi padre era un científico de renombre mundial, experto en el sistema inmunitario. La suya era una polaridad muy interesante.

Cierto, descubrí la meditación zen a los 21 años y desde entonces he investigado de manera científica las capacidades del mindfulness (atención plena) para sanarnos. He demostrado la eficacia de una práctica espiritual milenaria y la he puesto a caminar en Occidente.

¿Por qué le dio por meditar?

En aquella época trabajaba en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) con el premio Nobel Salvador Luria. Estábamos desarrollando la comprensión del genoma, todo era muy interesante, pero me sentía infeliz. En el MIT se desarrollaban armas para el ejército y estábamos bombardeando un país, Vietnam, que ni siquiera tenía fuerza aérea.

Momentos turbulentos.

Philip Kapleau, experiodista, explicó en la conferencia que tras cubrir los juicios de Nuremberg comenzó a tener terribles jaquecas que consiguió sanar retirado en un templo zen. Empecé a meditar una hora diaria para comprobar si eso era posible y nunca lo he dejado.

¿Cómo consiguió aplicarlo a la ciencia?

Tuve suerte, se abrieron puertas que me permitieron crear la Clínica para la Reducción del Estrés y el Centro de Atención Plena para la Medicina en la Universidad de Medicina de Massachusetts.

Sus colegas le debían de mirar raro.

Sí, pero obtuve resultados contundentes e inapelables. Desarrollé un programa (Rebap) para la reducción del estrés basado en la atención plena y en 1982 publiqué mi primer artículo científico sobre los beneficios en pacientes con dolor crónico y estrés. El año pasado se publicaron 674 artículos, es un crecimiento exponencial. Ha llegado el momento.

¿Qué propone usted?

La conciencia plena se ejercita prestando atención de manera activa en el momento presente y sin juzgar. Desarrollar la capacidad de abrazar la realidad de las cosas es curativo y transformador, cambia nuestro cerebro, tal como demuestran las investigaciones neurológicas.

Habla usted como un gurú.

Nuestro programa no tiene nada de alternativo, formamos parte de los departamentos de medicina y tenemos pruebas científicas. Los pacientes consiguen controlar el dolor crónico, la ansiedad, el pánico y paliar los efectos del cáncer o enfermedades del corazón, pero yo se lo recomiendo a cualquier persona.

Implica un cambio de vida.

Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos. Requiere disciplina, pero lo más curioso es que no hay que hacer nada. Lo que propone la atención plena no es que uno cambie su vida, sino que se enamore de ella.

Sugestivo.

La atención plena te da otra manera de sostener tu experiencia desde la presencia, algo que no nos enseñan en la escuela. Te enseñan a pensar, pero a menudo el pensamiento no nos es útil a la hora de solucionar problemas vitales.

¿La atención plena lo consigue?

Hemos documentado los cambios experimentados por 20.000 pacientes que han seguido el programa de ocho semanas en nuestra clínica, y que en el mundo son millones de personas.

¿Meditar nos cambia el cerebro?

Regiones que tienen que ver con el aprendizaje y la memoria se ensanchan. La amígdala, la zona del cerebro que reacciona a las amenazas y secuestra la atención, se refuerza; se mejoran las conexiones neuronales e incluso se dan cambios en el genoma.

¿Se activan y desactivan genes?

Sí, por ejemplo los genes que tienen que ver con procesos inflamatorios y por tanto con el cáncer se inhiben. Y hemos comprobado que la densidad y el tamaño del cerebro, que se encoge con los años, deja de hacerlo si meditas.

¿Qué hay que entender?

Lo más difícil de entender es que no hay que hacer nada. No se trata de intentar cambiar, se trata de en lugar de vivir dormido, vivir despierto.

Siempre hay cosas en tu vida que no acaban de gustarte.

Ahí es donde la meditación funciona, porque el hecho de que te gusten o no depende sólo de tus pensamientos. La depresión está causada por una desregulación en el pensamiento, empiezas a rumiar y entras en una espiral negativa que acaba en trastorno.

¿El mindfulness lleva la atención a esos pensamientos negativos?

Si abrazas ese pensamiento, ya no continúa reproduciéndose. Sabemos que una mente distraída es una mente infeliz. Debemos acceder a la conciencia, un tipo de inteligencia innata de la que sabemos poco pero conocemos su poder.

Tenemos sólo algunas piezas del puzle.

Suficientes como para saber que la relación que mantenemos con nuestro cuerpo, nuestra mente, pensamientos y emociones, instante tras instante, nos aporta, si es la correcta, salud, bienestar y sabiduría. El cultivo de la atención plena es un acto radical de cordura, amor y compasión por uno mismo.

 

Click aqui, para ver original en LaVanguardia

Pon tu atención en la columna vertebral.

PON TU ATENCIÓN EN LA COLUMNA VERTEBRAL

Cierra los ojos y visualiza tu columna vertebral. Permite que la columna esté recta, derecha. Visualízala, mírala y, visualiza también un nervio en el medio, delicado como el hilo del loto, desplazándose por el centro de tu columna vertebral.

En la columna, justo en el centro hay un cordón de plata, un nervio muy delicado. En realidad no es un nervio en términos fisiológicos. Si haces una operación para ubicarlo, no estará allí, pero se ve en meditación profunda. A través de ese cordón tú te relacionas con el cuerpo, y a través de ese cordón tú también te relacionas con tu alma.

Primero, visualiza la columna. Al principio te sentirás muy raro, serás capaz de visualizarlo, pero como algo imaginario. Y, si continúas intentándolo, entonces no será sólo imaginario. Serás capaz de ver tu columna vertebral.

El ser humano puede ver su propia estructura corporal desde su interior. No lo hemos intentado porque produce mucho, mucho miedo, repugna, porque, cuando ves tus huesos, la sangre, las venas, te da miedo. En consecuencia, hemos bloqueado nuestras mentes completamente, para no ver interiormente. Vemos nuestro cuerpo desde fuera, como si alguien estuviese mirando el cuerpo. Es como si salieras de esta habitación y la miraras; entonces conoces los muros exteriores. Entra y mira la casa; entonces puedes ver los muros interiores. Tú miras tu cuerpo desde fuera, como si alguien más estuviera viendo tu cuerpo. No has visto tu cuerpo desde dentro. Somos capaces de ello, pero debido a este temor eso se ha convertido en una cosa extraña.

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Los libros hindúes de yoga dicen muchas cosas sobre el cuerpo, que se ha encontrado coinciden exactamente con los nuevos descubrimientos científicos, y la ciencia no lo puede explicar.¿Cómo lo pudieron saber? La cirugía y el conocimiento del interior del cuerpo humano son logros muy recientes. ¿Cómo pudieron conocer ellos todos los nervios, todos los centros, todas las estructuras internas? Sabían incluso sobre lo que se ha descubierto últimamente; han hablado de ello, han trabajado sobre ello. El yoga siempre ha estado consciente de todas las cosas básicas y significativas que hay en el cuerpo, pero ellos no diseccionaban cuerpos, entonces, ¿cómo podían saberlo? En realidad, hay otra manera de mirar tu propio cuerpo: desde dentro. Si te puedes concentrar en tu interior, súbitamente empezarás a ver tu cuerpo, el recubrimiento interior del cuerpo.

Cierra los ojos y siente tu cuerpo. Relájate. Concéntrate en la columna vertebral. Y este sutra lo dice muy simplemente: y, como tal, deja que se te transforme. y serás transformado por medio de ello.
Osho, The Book of Secrets, charla #9